
Lavar del revés: Esta práctica protege el estampado de la fricción con otras prendas.
Agua fría: Utilizar agua fría o tibia (máximo 30-40°C) previene el desvanecimiento de los colores y el daño al tejido.
Detergente suave: Evitar detergentes agresivos o con blanqueadores, ya que pueden afectar la adhesión de la tinta.
Sin suavizante: El suavizante puede debilitar la unión de la tinta al tejido.
Evitar remojo prolongado: Remojar la prenda por mucho tiempo puede afectar la adhesión del estampado.
Secado al aire libre: Es la opción más recomendable para evitar el calor directo sobre el diseño.
Secadora a baja temperatura: Si es necesario usar secadora, seleccionar una temperatura baja y un ciclo corto. Retirar la prenda de la secadora apenas termine el ciclo.
Planchado: Si es necesario planchar la prenda, hacerlo del revés y a baja temperatura, colocando un paño entre la plancha y el estampado.